viernes, 25 de febrero de 2011

La pena de muerte


“Cuanto más estudiamos la cuestión, tanto más estamos obligados a afirmar que la sociedad, en sí, es responsable de las acciones antisociales cometidas en medio de ella; y que ningún castigo, ninguna cárcel y ningún verdugo puede disminuir el número de tales hechos; solamente puede hacerlo una reorganización de la sociedad misma .”
-Piotr Kropotkin

Cuando escuchamos la radio o vemos la televisión, lo primero que oímos son noticias de asesinatos, muertes, homicidios, y muchas otras tragedias. La mayoría de estos crímenes que para nosotros son simples titulares en un periódico, para otros son una triste realidad, la perdida de algún familiar muy querido, u otro tipo de suceso que los marca de por vida. Es por esto que, a través de los años la sociedad ha tratado de parar estos crímenes castigando a los criminales culposos de dichos actos. Se está tratando de frenar esto, buscando diversas formas de castigo o sanciones para estos criminales. Una de las muchas alternativas es la pena de muerte. La pena de muerte o pena capital, consiste en la ejecución de un condenado por parte del Estado, como castigo por un delito establecido en la legislación.


El uso de la ejecución formal como castigo se remonta prácticamente a los principios mismos de la historia escrita. Muchos registros históricos, así como prácticas tribales primitivas, indican que la pena de muerte ha sido parte de los sistemas judiciales desde el principio de la existencia de los mismos; los castigos comunitarios incluían generalmente compensación por parte del infractor, castigo corporal, repudio, exilio y ejecución.


A lo largo de la historia, la humanidad ha ideado otras formas mucho más espeluznantes para liquidar al prójimo por infracciones que haya cometido contra la sociedad. Como lo son:


  •         El tiro en la nuca y el ametrallamiento (a partir del invento de la pólvora).
  •         La muerte por estrangulamiento, directamente con las manos (en la antigüedad) o  por el torniquete y el garrote.
  •         La decapitación con hacha o la guillotina.
  •         El degüello ( en ocasiones seguido de la decapitación)
  •         El acuchillamiento.
  •         La muerte por hambre y abandono en las mazmorras o en las jaulas medievales colgadas a la intemperie (o las prisiones diseñadas para el exterminio de los reclusos)
  •         La flagelación con disciplinas, mimbres, varas, garrotes, o cualquier otro artilugio.
  •         El aplastamiento (del cuerpo o la cabeza). 
  •         El desmembramiento mediante el potro, la rueda o la tracción a cargo de animales.
  •         La crucifixión, la sierra y el empalamiento.
  •         El arrastramiento hasta la muerte por erosión.
  •         Todas las mutilaciones imaginables (amputaciones progresivas de distintos miembros: orejas, lengua, ojos, manos, piernas, extracción de vísceras, despellejamiento, etc.)
  •         El ahogamiento (en la inquisición, destilando agua encima de un paño húmedo introducido en la boca, o vertiendo el agua directamente en un embudo, modernamente introduciendo la cabeza en una bañera o en una bolsa de plástico)
  •         La muerte en la hoguera (las viudas hindúes según de costumbre del siglo XVl; los herejes y las brujas durante la Inquisición).
  •         La antorcha (mujeres rociadas con combustible e incendiadas por motivos de “honor” en algunos pueblos islámicos).
  •         El asaetamiento (el condenado es atado a una columna y muerto a flechazos o lanzazos).
  •         La inmersión en metal fundido, o su derramamiento.
  •         El enterramiento en vida, total o parcial (con la cabeza al descubierto). Con las variantes de la presencia de terminas o otras alimañas.
  •         El emparedamiento (Método de ejecución el cual consistía simplemente en colocar al reo en una habitación cerrada por un muro de ladrillos o también aplastarlo contra otra pared).
  •         El saco y la bota (la introducción del condenado junto con alimañas, para que le devoren), en ocasiones arrojados a continuación a un río.
  •         Las fieras (en los circos romanos).
  •         El lanzamiento desde un precipicio (en la antigüedad); desde un puente (aplicado a las mujeres adulteras en algunas zonas de Asia Menor); o desde un avión (durante la dictadura chilena y argentina).

Y las penas de muerte que se usan en la actualidad son:


  • ·         Fusilamiento
  • ·         La decapitación
  • ·         La horca
  • ·         Silla eléctrica
  • ·         El garrote
  • ·         Inyección letal
  • ·         Lapidación


A cómo pueden ver, los tipos de penas de muerte han ido evolucionando a través del tiempo, llevándonos a lo que hoy en día los oficiales encargados de realizarlos consideran menos doloroso, como la inyección letal.
Sin embargo, este sistema a través del tiempo ha generado mucha controversia a nivel mundial, principalmente sobre si es o no correcto moralmente practicarlo. Actualmente el uso de la pena de muerte ha sido abolido en casi todos los países europeos  y la mayoría de los correspondientes a Oceanía (como Australia, Nueva Zelanda y Timor Oriental). En América, Canadá y la mayoría de países latinoamericanos han abolido completamente la pena de muerte, mientras que los Estados Unidos de América, Guatemala y la mayoría de los estados del Caribe la mantienen en vigor. En Nicaragua, la pena de muerte ya fue abolida.
Por lo menos desde la Segunda Guerra Mundial existe una tendencia clara a nivel mundial hacia la abolición de la pena de muerte.


En mi opinión, la pena de muerte debería ser abolida. Además de Dios, el ser humano tiene cierto privilegio sobre su propia vida, pero no podemos controlar la vida de otros. Es moralmente incorrecto pensar que podemos elegir si otros deben o no vivir. Existen otras maneras de castigar a un ser humano, pero el ser humano no es Dios para quitarle la vida a alguien, el ser humano tiene derecho a la vida. Asimismo, considero que tener una múltiple cantidad de cadenas perpetuas es suficiente castigo para un criminal, ya que está sujeto a pasar el resto de su vida encerrado, reflexionando de sus actos y le da tiempo de alcanzar el arrepentimiento moral.


Este sistema estaría violentando los derechos humanos. Todas las personas tienen el derecho a la vida, y ésta solo puede ser dada o quitada por Dios, nosotros como seres humanos no podemos intervenir en este ciclo. Este tipo de castigo es cruel e inhumano y va en contra de muchas creencias religiosas, por ejemplo el Cristianismo y el Judaísmo.
Mucha gente cree que si ellos perdieron un familiar o amigo en manos de un asesino, ellos tienen el derecho de quitarle la vida al criminal. Sin embargo, la ejecución del asesino nunca traerá de vuelta a la víctima. Por lo tanto, esto solo serviría para el simple hecho de matar. En vez de frenar los crímenes, esto podría generarlos, porque propone el matar como una solución extrema a un problema. Es por esto que tenemos que aprender a quitarnos esta costumbre que tenemos de quitar ‘‘ojo por ojo’’ y ‘‘diente por diente’’. Si una persona no aprende a olvidar, perdonar, y aprender a vivir su vida después de que fue víctima de algún acto criminal o perdida de un familiar por asesinato, esta persona nunca va estar emocionalmente estable, ya que, aunque sea inconscientemente la idea de que una persona murió gracias a ellos lo va a tormenta de por vida, causándole problemas psicológicos mas serios de lo que nos podemos imaginar.


La pena de muerte no es una manera de combatir el crimen. Creemos que la mejor manera de parar un poco la ola de crímenes es crear un castigo, que debería de ser una sanción temporal, que les enseñaría a los criminales a no hacer esa mala acción otra vez. No obstante, matarlos no es temporal, es irreversible. Una vez que se mata a alguien no se puede dar paso atrás. Entonces, ¿cómo se supone que los criminales aprendan su lección, si están pagando los crímenes que cometieron con sus vidas?


No hay evidencias que demuestren que este sistema ha disminuido las tasas de homicidios, así que suponemos que no está dando resultado. Me parece inaudito e irracional que habiendo hechos tantos descubrimientos y avances tecnológicos no podamos entrar en razón de que la pena de muerte no está funcionando. Así, como ovejas ciegas, seguimos cayendo en el mismo error todo el tiempo.
Existen otras muchas maneras de prevenir crímenes; por ejemplo, la sentencia de cadena perpetua también asegura que no habrá crímenes. En mi opinión, la cadena perpetua es mucho más beneficiosa que la pena de muerte, ya que no solo encierra al criminal durante toda su vida, sino que lo condena a pasar limitado y en constante sufrimiento. Para mí esto es suficiente castigo.


Otra falla de este sistema es que en muchos tribunales, gente inocente ha sido condenada equivocadamente. Es por eso, que es posible que con este castigo, gente inocente sean asesinadas, y una vez que la persona muere, no se puede hacer nada para enmendar el error. Cuando una persona es ejecutada equivocadamente, el verdadero criminal anda suelto y continuará cometiendo crímenes. Además, el condenar a una persona inocente es un crimen. Como esperamos resolver y ajusticiar los crímenes si muchas veces por sentencias equivocadas nosotros mismos nos convertimos en criminales?

En conclusión y a mi manera de ver las cosas, la pena de muerte es una forma sádica e inhumana de supuestamente hacer justicia. Además, existen muchas otras formas que serían más eficaces para combatir el crimen.  El hecho de quitarle la vida a alguien por sea cual sea el motivo va en contra de muchas creencias religiosas y en contra de la moral en sí, la cual está relacionada con la justicia; y la acción de privar a alguien de su vida no es justo.



Este sistema tiene demasiadas fallas y la vida no es un juego que puede ser controlado por los seres humanos, Dios es el único que sabe lo que es justo y lo que no es, y solo él puede decidir cuando alguien vive o muere. La pena de muerte no combate el crimen de una manera beneficiosa, en vez de eso, en mi opinión, lo incrementa y nunca traerá a la víctima de vuelta. Otra razón por la cual creo que no tiene sentido este sistema, es que en realidad no ha dado resultado como manera para frenar los crímenes. Por todos estos motivos, desde mi punto de vista, creo que la sanción o castigo de pena de muerte por cometer un crimen, debería de ser abolida en todas partes del mundo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario